CONCIENCIA CIUDADANA
2. El desvio masivo de la ayuda internacional
Tras volatilizarse los fondos hallados en el domicilio del depuesto dictador Macias Nguema (y los que se custodiaban en bancos extranjeros), el teniente coronel Obiang inicia una campaña internacional con vistas a captar apoyo financiero para su pretendida política de reactivación económica. Cuyo objetivo primordial, y el de toda política que implementa desde entonces, es en realidad su enriquecimiento personal y el de su familia, a través de la malversación de las finanzas estatales. En detrimento del Pueblo, y de todas las personalidades civiles y militares que creeyeron en sus falsas promesas de un futuro mejor y le apoyaron desde el primer momento (muchas de las cuales sucumbieron en la indiferencia, o sobreviven en la miseria o en el exilio).
Desde el cinismo obsceno que le caracteriza, el teniente coronel Obiang concibe la referida campaña de prospección financiera como una forma de trueque con los principales apoyos de la « Operación Leon ». Con Francia y su « pré-carré » africano, con los que promete aliarse (en detrimento de la ex metropoli española), y al propio tiempo con España, que de alguna manera desea saldar su deuda con su pasado colonial. De tal suerte que en respuesta a la demanda de fondos de Obiang, el ministro español de economía, José Luis Leal, realiza una visita oficial en Guinea (con ocasión de la « investidura » de Obiang celebrada el 12 de octubre de 1979) para exponerle un plan de relanzamiento de la producción de cacao, café, madera, pesca, etc, y de restauración de los servicios básicos (luz, sanidad, agua potable). A renglón seguido el dictador destaca al vicepresidente primero y comisario (ministro) de asuntos exteriores, Florencio Mayé Elá, para suscribir, en fecha 23 de octubre de 1979, el « Tratado de Amistad y Cooperación » con el Reino de España, en el que se enmarca en lo sucesivo la cooperación bilateral. En simbolo de dicho acercamiento entre los dos países, los Reyes de España realizan una visita oficial en Guinea Ecuatorial entre el 13 y el 16 de diciembre de 1979.
Paralelamente, el dictador materializa el vuelco hacia Francia y su area de influencia, destacando en París a Salvador Ela Nseng, segundo vicepresidente a cargo de finanzas y comercio, para suscribir el « Acuerdo de Cooperación Económica, Técnica, Científica y Cultural » el 28 de noviembre 1979. Obiang realiza posteriormente una primera visita de trabajo en París del 13 al 17 noviembre 1980 (mientras que su primera visita en España se difiere hasta mayo de 1982) para reforzar las relaciones económicas bilaterales. Con tal ocasión el presidente francés Valéry Giscard d’Estaing anuncia que Francia financiaría la construccion de una central hidroeléctrica en Guinea Ecuatorial con capacidad de produccion de 8 GWH. Algunas fuentes pretenden que con tal ocasión el presidente Giscard d’Estaing le habría concedido 9 millones de francos franceses, mientras otras pretenden que el gobierno galo le habría autorizado a hacerse con los fondos depositados por el depuesto dictador Macias en bancos franceses. Constando que durante otro viaje oficial en la capital gala, entre el 22 y el 25 de septiembre de 1982, Obiang suscribe un acuerdo por el que autoriza a la flota pesquera francesa faenar en las aguas territoriales de Guinea Ecuatorial (a cambio de una contrapartida económica que no fue divulgada).
De tal suerte que mientras el teniente coronel Obiang enarbola su pretendido apego a la identidad hispánica de nuestro País (tras haber encarnado el anti-españolismo radical durante la era macista), la relación con la « Françafrique » se erige en realidad como la principal baza diplomática de la recien instituida dictadura militar. Llegando a crearse una notoria cercanía entre el dictador Obiang y las élites de la Françafrique. Razón por la cual, y merced a la permisividad del gobierno francés hacia las dictaduras de su « pré-carré » africano, la familia Obiang decide instalar su principal base de receptación y blanqueo de fondos públicos en el país galo. Hasta que, años mas tarde, la justicia francesa empieza a resquebrajar el muro de opacidad que envuelve a dicha actividad criminal, con ocasión del proceso conocido como de los « bienes mal adquiridos ». Y toda vez que durante dicho periodo inicial de la dictadura, el tirano Obiang regenta discrecionalmente el Estado mediante normas militares de excepción, no existiendo tan siquiera una ley de presupuesto, ni mecanismos institucionales de control del manejo del erario público.
La descrita opacidad marcial se extiende asimismo al manejo de los fondos dispuestos por el Estado español « a titulo de ayuda » desde el 3 de agosto de 1979 hasta la celebracion de la « Conferencia de Paises Donantes » en abril de 1982. Estimándose que nuestro País contrajo (durante el señalado periodo), ante su ex metropoli, una deuda valorada en 10.000 millones de pesetas (unos 42.000 millones XAF), segun declara el subsecretario de asuntos exteriores Joaquin Ortega en una entrevista al margen de la referida « Conferencia de Países Donantes ». Mientras que la prensa (El País) lo evalua en unos 11.000 millones de pesetas, y por su parte el ministro de economía Rodrigo Rato (ex director general del FMI) anuncia posteriormente haber condonado dicha deuda « de más de 17.000 millones de pesetas ». Al margen de tales contradicciones, su caracter devolutivo no aparece (tampoco) claramente expresado en el tratado, puesto que a tenor de los puntos 2 y 4 de sus considerandos, se precisa que la cooperación se concibe como una tarea solidaria, conviniendo ambas partes que la República de Guinea Ecuatorial contribuiría progresivamente a la financiación de las actividades de cooperación, en la medida en que se consolidase la recuperación del País y lo permitieran sus recursos.
Ante el descrédito que le acarrea la polémica suscitada en torno al manejo de la ayuda española, la dictadura militar decide priorizar la educación y la cultura, para darse buena imagen (siempre en aras de la captación de apoyos financieros), y solicita a tal efecto asistencia financiera a favor de dichos sectores ante la UNESCO. Instando su inclusión en los programas regionales de desarrollo educativo y cultural, en el marco de la reunión del Consejo Ejecutivo celebrado en París durante el mes de Abril de 1981.
En realidad, la incipiente vertiente social de la política del CMS solo sirve para ocultar su naturaleza cleptocrática, que se refleja desde el inicio en la busqueda compulsiva de ayuda financiera y en el desvio sistemático de la misma. De tal suerte que tras la reunion del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, y valiéndose del apoyo decisivo del representante Pais del PNUD, Gerd Merrem, el régimen organiza una « Conferencia de Paises Donantes » a partir del 19 de abril de 1982 en Ginebra (Suiza). En la que solicita 140 millones usd a los países participantes para financiar la reactivación de la economía nacional (en su primera fase trienal) a través de 50 proyectos multisectoriales, ofreciendo como contrapartida una seríe de facilidades destinadas a incentivar la inversión de capital extranjero, asi como una madeja de expectativas de rentabilidad económica para la captación de recursos internacionales.
En dicho contexto, la prensa española hace publicas las tensiones surgidas entre el CMS y el gobierno español a raíz del desvio de la ayuda española. La cual, pese a ser canalizada (en España) a través de una oficina de cooperación dependiente directamente del ministerio de asuntos axteriores, fue sin embargo sistemáticamente desviada por la parte receptora guineoecuatoriana (a defecto de un mecanismo mixto de control), en complicidad con algunos representantes de la parte española (diplomáticos y empresarios). De tal suerte que dicha ayuda no contribuyó a revertir la miseria legada por la precedente dictadura (al acabar en manos del propio dictador Obiang y de su familia). Si bien a partir de la citada « Conferencia de Países Donantes » se establecerá un mecanismo multilateral (paises donantes-pais receptor) de control y seguimiento de la ayuda destinada al programa de reactivación económica.
Por las razones expuestas, resulta incomprensible que se vete el libre acceso a la información relativa el manejo de la referida partida de los presupuestos generales del Estado español asignada a la financiación de la cooperación con Guinea Ecuatorial. Al no constar que estuviera afectada por la ley de secretos oficiales, y por cuanto pudiera relacionarse con hechos presuntamente constituvos de los delitos de malversación de fondos públicos.
Por ende y en lo que concierne a nuestro País, pende a día de hoy rendir cuentas al Pueblo soberano acerca de la deuda contraída frente al gobierno español a titulo de la ayuda consentida a favor de la reactivación económica en el periodo correspondiente al primer trienio de la actual dictadura militar. Aun cuando ésta hubiese sido condonada por el Estado español. Toda vez que el desvio de dicha ayuda, caracterizado a traves de abundante probanza (y reflejado en la falta de resultados políticos), podria ser constitutivo de los delitos de malversacion de fondos públicos de los que debe responder el dictador Obiang.